Cuando se trata de encontrar una razón lógica y aceptable para explicar el fracaso de Milka, y cuando se examina la abundante documentación existente tanto en los Juzgados, el Parlamento y ciertas oficinas públicas, se encuentran senales claras de la corrupción, el aprovechamiento de los bienes que generó el proyecto 88/415 para promover el desarrollo socio económico del Chapare Tropical, estableciendo una planta industrializadora de leche que fuese el centro convergente de los productores de leche y una fuente de riqueza y bienestar primero para sus trabajadores, los lecheros y todo el entorno de la moderna planta que allí se estableció.
No es fácil elegir, entre cientos de documentos, aquel o aquellos que nos ofrezcan luces en el intento de hacer aflorar la corrupción, sin embargo, casi al azar elegimos una carta que desde el Ministerio de Gobierno ocupado en noviembre de 1966 por Carlos Sánchez Berazaín, dirige a Martha Bozo Espinoza, Directora de Saneamiento y Titulación del Instituto Nacional de Reforma Agraria, Gerónimo Melean Eterovic, a la sazón Presidente Ejecutivo de Fonadal (Fondo Nacional de Desarrollo Alternativo y según la Comisión de Lucha contra la Corrupción que surgió algunos anos más tarde, es considerado uno de los Cien Más Corruptos, según lo podemos ver en esta frase de Indymedia Bolivia: Gerónimo Melean Eterovic Pres. Ejecutivo FONADAL, lacayo de Sanchez Berzaín.
Pues bien en dicha carta le pide la transferencia de la propiedad de Milka a
Fonadal, "una vez que han concluído los proyectos que le dieron origen,
vale decir el de Desarrollo Socio Comunitario y Lechería Ivirgarzama Chapare y
el de Rehabilitación de la Planta Milka, Chapare, los bienes deben ser
transferidos al Gobierno, más concretamente a Fonadal que yo presido"
Primera falsedad, puesto que el Proyecto 88/415 no había concluído, lo que pasó
fué que ese mismo ministro de triste memoria Carlos Sánchez había ordenado a
UMOPAR, que desalojara de sus puestos de trabajo a los técnicos escandinavos
que ejerzían funciones productivas en Milka, suceso que tuvo lugar el dia 14 de
enero de 1994, a las 7.45 de la manana, en las mismas instalaciones de
Ivirgarzama. Los oficiales se presentaron con toda la parafernalia de sirenas,
armados hasta los dientes e infundieron un explicable temor entre los cinco
expertos que estaban a cargo de Milka. "En el término de 48 horas, deben
ustedes salir de Bolivia".
Los escandinavos educados para evitar las vias de confrontación, se apresuraron en tomar sus pertenencias personales, más de uno acompanado de su esposa y se dirigieron por tierra a Santa Cruz, desde donde emprendieron el viaje sin retorno a Suecia, Finlandia, Noruega. Ninguno reclamó de inmediato, sin embargo al cabo de algunos dias, formularon declaraciones de prensa, en los idiomas escandinavos, extranándose de la forma de proceder de las autoridades bolivianas con las personas de los técnicos que cumplían tareas eminentemente administrativas en un proyecto que había sido financiado por Suecia, utilizando el canal de Naciones Unidas.
Continuemos glosando la carta del 8 de noviembre de Meleán Eterovic a Sánchez Berazaín, "existe la obligación de parte del Gobierno de otorgar terrenos para la ejecución del proyecto, terrenos consignados a nombre de la Iglesia Gilead, sin tomar en cuenta que esta institución era SOLAMENTE EJECUTORA del Proyecto financiado por el Gobierno de Bolivia y Naciones Unidas". Lo anterior constituye la segunda falsedad.
En esta serie de artículos hemos ido mostrando con la mayor claridad que la Cooperativa Milka de Finlandia donó la maquinaria al Proyecto Gilead Bolivia, la donación no fué realizada ni al Gobierno de Bolivia, y menos a un organismo de Naciones Unidas. Y fué Gilead que financió los recursos para embalar, transportar y construír la Planta, las planillas de embarque marítimo y las Pólizas de Importación con destinatario Gilead Bolivia, nunca fueron endosadas, conservando por tanto un derecho propietario inalterable e instransferible según las reglas de comercio más elementales y los Derechos Aduaneros. Era lógico que la otorgación de tierras por el Instituto Nacional de Colonización se hubiera realizado al Proyecto Gilead Bolivia con dos condiciones sine quanom. La primera que se destinara a una planta industrializadora de leche, que tuviera la finalidad de recibir la producción de los lecheros de todo el Chapare Tropical y segundo, que la propiedad de algo más de ocho hectáreas permaneciera indivisible.
Lo que le pedía Melean Eterovic a Sánchez Berazaín, utilizando la Dirección de Saneamiento del INRA, era nada menos que proceder en contra de la Ley, violar la Constitución Política y torcer el espíritu de una concesión justa y necesaria. Además el derecho propietario había sido registrado en Derechos Reales pagando los tributos de Ley por el Proyecto Gilead Bolivia, organización legal, con pleno respaldo de su Personalidad Jurídica otorgada por el Presidente de la República, Jaime Paz Zamora.
Los representantes de la Iglesia Gilead sigue la carta citada, han iniciado trámites a su nombre conducentes a la inscripción y posterior titularidad de la superficie de ocho hectáreas en la región de Ivirgarzama, donde se halla en actual funcionamiento la planta de productos lácteos Milka. Tercera falsedad. El Proyecto Gilead Bolivia, con pleno apego a la Ley, ha venido pagando puntualmente los impuestos por los terrenos que le fueron otorgados por Ley de la República, jurídicamente inobjetables. En ningún momento pretendió Gilead apropiarse de nada, salvo claro está, cumplió su deber de tributar por los terrenos ocupados por la maquinaria donada de Milka Finlandia a Milka Gilead, aun cuando momentáneamente en forma abusiva y prepotencia, Fonadal la había tomado por asalto, fabricando la documentación pertinente después de consumado el atropello.
La carta de Melean Eterovic al INRA dice "este es un aspecto totalmente incongruente con los principios referidos en el marco del acuerdo suscrito por nuestro pais con el Programa de Naciones Unidas", la pregunta sería entonces, hasta qué punto es incongruente pagar los impuestos de catastro anual ante la oficina de Derechos Reales, y validar la legítima otorgación de los terrenos por el Instituto Nacional de Colonización?
"Este tipo de hechos que de suyo tienen irregularidades, no pueden proseguir en el anonimato, por lo que pedimos al INRA el consiguiente saneamiento de la documentación y posterior titularidad al Fondo Nacional de Desarrollo Alternativo, por lo que pido se efectúe la adjudicación y dejar sin efecto cualquier trámite sobre el predio, a la brevedad posible". Como es fácil darse cuenta, Fonadal pretendía consumar otro atropello, frente al primero que fué la toma violenta de Milka en enero de 1994, suceso del que nadie escribió y del que no se dió noticia cuando los representantes diplomáticos de Suecia hicieron las representaciones pertinentes en una actitud silenciosa y serena para no perjudicar los intereses de Bolivia. Fonadal que nunca pudo exhibir un sólo logro ante la opinión pública y especialmente ante los campesinos del Chapare, pretendía legitimizar el despojo agregando mayor dano al causado con la abusiva utilización de Umopar, cual si se hubiese tratado de una acción delictiva y gansteril.
De este modo, primero para locupletarse con el millón de dólares del segundo proyecto llamado de "Rehabilitación de Milka", puesto que por entonces Milka funcionaba viento en popa, sin problema alguno que no sea llegar al punto de equilibrio en la producción para no depender de nadie financieramente, es decir no necesitaba entonces de ningún intento de rehabilitación, segundo cuando Milka había descendido tanto en su producción que los ingresos no bastaban para su mantenimiento, aprovecharse del mismo y venderlo a precio de gallina muerta, lo que en efecto sucedió, como lo veremos en detalle en otras notas sobre Milka. Funcionó a maravilla la maquinaria corruptiva del gobierno con la notoria complicidad de un organismo de Naciones Unidas, institución del mayor respeto, pero que también por desgracia tiene funcionarios corruptos.