Augusto Cuadros Sánchez acaba de morir

Mauricio Aira

 

Su personalidad fascinante revelaba un fondo espiritual intenso. No paraba de hablar y daba gusto escucharle. Eran tantas sus vivencias interiores que siempre estaba comunicando. Su mente privilegiada contenía tal cantidad de anécdotas y rememoranzas que no hallaba fin. Don Agusto nos acaba de dejar y su ausencia será sentida más allá de su esposa Martha, sus hijos y nietos, de sus amigos y companeros de partido el MNR.

 

Había cumplido 80 anos el 8 de agosto pasado, ocasión en que reunió a sus amigos y familiares por la última vez. Dos veces graduado en las disciplinas de economía y derecho Cuadros Sánchez fué una lumbrera en el entorno del gran estadista Paz Estenssoro al que guardó la lealtad de militante siempre, a pesar de las tentaciones del poder. Durante 8 anos fué ministro de Estado, diplomático y parlamentario, así como funcionario del Banco Mundial en varios países del Africa.

 

Durante sus últimos anos no cesó de recoger sus memorias en sendas publicaciones bajo la rúbrica “por las cimas escabrosas del poder” que consta de tres libros. La Guerra del Chaco que resulta el testimonio de un combatiente en la clase de tropa, pués estuvo muy joven en la contienda contra el Paraguay de 1932 al 1935 en que concluyó la hecatombe. El texto nos ilustra además sobre los orígenes de la Revolución Nacional, como actor que fué en todo el proceso y participó ejercitando roles protagónicos.

 

El segundo libro aborda “el ocaso de la Revolución Nacional Boliviana” y nos refiere “la agonía de ese gran proyecto de construcción nacional por el desvarío de sus propios creadores, las ambiciones personales y hasta por sus reacciones hormonales” fustiga con dureza el enriquecimiento de grupos militares, la prostitución de la democracia, y la imposición de prácticas neoliberales en quienes detentaron el poder.

 

El tercer libro que no ha sido publicado y cuyos borradores tuvimos ocasión de leer, es aún más revelador y trata de problemas candentes para la sociedad boliviana cuyo fondo no estamos autorizados a describir, hasta tanto la viuda y sus hijos, no decidan publicarlo como era deseo de don Augusto que trabajó febrilmente, sentado a la computadora de la manana a la noche, quizá presintiendo su próxima partida del mundo de los vivos.

 

En el libro segundo de la serie, tal como lo destaca la editorial Los Amigos del Libro, Cuadros Sánchez, analiza los actos de Gobierno, su contenido y consecuencias, poniendo de relieve las finanzas públicas y la cuestión monetaria que conocía tanto como experto internacional, asesor de varios gobiernos africanos en cuando funcionario para la banca del B.M. que lo designó su representante con rango de embajador. Ningún estudiante de economía debería dejar de leer las experiencias que Don Augusto relata en materia de moneda y cambio exterior, incluyendo las técnicas utilizadas y los aciertos y disparates cometidos.

 

“Mire usted, a la hora que vengo descubriendo que mi verdadera vocación había sido investigar y escribir”, nos aseguró en una de las muchas ocasiones que tertuliamos juntos en Cochabamba. En efecto, repasando sus obras, advertimos una gran vena literaria, un estilo periodístico descriptivo y acusioso que logró ponernos al tanto de cientos de detalles de acontecimientos históricos recientes que al darlos por sabidos, pasamos por alto aquellas circunstancias especiales que se enriquecen con su inapreciable producción intelectual.

 

Al sentir la profunda congoja que nos deja su partida, y expresar a sus seres queridos nuestro pesar, invocamos su memoria justamente en momentos en que nuestra Patria requiere de sus grandes hombres para salir adelante de la nueva coyuntura en forma unida, fortalecida y valiente.